Avisar de contenido inadecuado

Igualdad de genero - homosexualidad

{
}

Es inevitable para mí evitar el ruido que me hace en la cabeza esta nueva legislación de mi país sobre la igualdad de género y el matrimonio igualitario. Lamento mucho al que le moleste, peor es la realidad, me pasa.


El país en donde yo resido, Argentina, es un país donde el gobierno actual, instalado hace ya casi poco más de una década ha bregado por los derechos humanos de las personas. Enjuició y encarcelo a todos los delincuentes de crímenes de lesa humanidad ocurridos en la última dictadura militar. Su política de inclusión es buena desde la “idea” de inclusión pero particularmente no la apoyo desde los métodos utilizados para incluir o mejor dicho lo que “significa” para este gobierno la palabra “incluir”.


Dentro de los derechos humanos por los que brega este gobierno se instaló el concepto de “igualdad” y ahí es donde los ruidos en mi cabeza comienzan a hacerse oír.
Igualdad de derechos, bien. Igualdad ante la ley, bien. ¿Igualdad de género y matrimonio igualitario?, creo que ahí está el límite.


En este país se puede elegir el género que una persona desea tener, y aún más, me puedo casar con un hombre siendo hombre y con una mujer siendo mujer. Y encima si soy miembro de un matrimonio igualitario puedo adoptar un hijo.


La realidad es que yo no deseo en absoluto genera runa polémica sobre estas cuestiones, aunque se que en este país, pensar de la forma en voy a exponer te hace “golpista”, “disidente”, “conservador”, “cipayo”, “gorila”, etc.


Sobre el tema de la igualdad de género tengo dos cosas que me hacen ruido. Una es como ver de la misma forma un hombre y una mujer, son dos cosas diferentes, ya desde lo natural. La otra es como en un matrimonio del mismo género identifico a la madre y al padre, o a la esposa y el esposo.


Obviamente estamos hablando de una ley promulgada por los hombres. Desde la fe que profeso me es imposible admitir estas cosas, no solo porque la palabra de Dios condene estas prácticas, sino porque los que somos de Dios nos deleitamos en su ley y lo que Dios aborrece también los que seguimos su camino lo aborrecemos.
El punto para mí esta principalmente en la posición que tenemos los hombres ante Dios.
Dios estableció su ley por medio de su palabra. Se rebeló a los hombres por medio de ella, se describió como tal y manifestó todo tal y como debe ser.
Pero el hombre, desde el principio de su existencia se alejo de Dios:

“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias; antes se desvanecieron en sus fantasías, y el tonto corazón de ellos fue entenebrecido. (Romanos 1: 21)”

Es lógico, el hombre fue creado para depender de su creador, es un ser espiritual, ante la ausencia de esa dependencia natural establecida por su creador es que, por su condición debió armarse un mundo a su medida. Dando rienda suelta a toda cosa que su mente y corazón le dictaba.
El entenebrecimiento de corazón del que haba esta porción de la escritura tiene que ver estrictamente con el vuelco que el corazón dio desde lo que a su creador le agrada hacia todo lo que su creador aborrece.

La costumbre hace al hábito, por cuanto:

“Profesando ser sabios, se hicieron necios,” (Romanos 1: 22)

Y así comenzó su carrera:

“Y como no les pareció retener a Dios en su conocimiento, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer lo que no conviene; estando atestados de toda iniquidad, fornicación, malicia, avaricia, maldad; llenos de envidias, homicidios, contiendas, engaños, malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres; necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;” (Romanos 1:28-31)

Y para cada una de estas cualidades y adverbios detallados arriba el hombre estableció una legislación, la llamada Ley de los hombres. Aun para llenar el vació que siente por su condición natural al ser creado (el ser un “ser espiritual”), inventó también la religión:


“y cambiaron la gloria del Dios incorruptible, en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de cuadrúpedos, y de reptiles.”(Romanos 1: 23)

Y de esta forma aparecieron todas las religiones y creencias que vemos hoy en el mundo.
Una manifestación de todo esto es la legislación del matrimonio igualitario y la igualdad de género. Que tarde o temprano iba a llegar, y llegó, porque la práctica de la homosexualidad no es nueva. De hecho la palabra de Dios habla de esto:

“Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza; de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío.” (Romanos 1:26-27)

La verdad es que para Dios, la homosexualidad es pecado, no la aprueba. Él estableció un orden para todas las cosas y el hombre tras su alejamiento de Él hizo todo lo contrario. Reitero, la costumbre hace al habito, tantos siglos de desobediencia le resultan imposible al hombre pensar que puede estar equivocado. Tantos años viviendo sin el Dios que lo creó y le dijo como vivir va creando generación tras generación de seres humanos que ya nacen sin la conciencia de Dios, no puede elegir, no le queda otra.

Yo tuve oportunidades de relacionarme socialmente con gente que practica estas cosas, vivo en el mismo mundo que ellos y trabajo en los mismos lugares que ellos, y a lo largo del tiempo uno realmente conoce las vidas de estos, como ellos conocen las de cualquiera que trabaje o conviva una cierta cantidad de horas diarias en n trabajo o en una determinada tarea dentro del mundo secular.

Y la realidad es que las historias son muy parecidas. O son hijos de un padre excesivamente autoritario, o ausente y ante la falta de cercanía con una imagen masculina en la que identificar su masculinidad adoptan semejanza con a imagen femenina de la madre. O que son hijos de Padre sin carácter y madre dominante y adoptan el modelo de la persona que distinguen como autoridad. O bien en muchos casos son hijos de creyentes, evidentemente se manifiestan en rebelión con la forma de vida de sus padres o bien sus padres no pudieron darle una enseñanza acorde a su creencia, quien sabe.
Siempre hay un entorno que induce.El tema es que la persona que practica estas cosas no las identifica.

No seamos hipócritas tampoco. Si mencionamos el entorno para definir a un chico que vive en la villa y delinque, o un chico que consume drogas en edad muy temprana no dejemos el entorno de lado para estas cuestiones.

En todos los relatos que oí hubo un cierto malestar y conflicto por esa preferencia sexual, que les generó conflictos con sus padres o amigos, etc. en algún momento de su vida. Es decir que hubo un descontento con lo que sentía una persona con esas inclinaciones. Es lógico, su naturaleza es otra a la que manifiestan sus sentimientos.

Lo raro, y lo que no puedo llegar a entender es como en lugar de pedir ayuda para revertir esa sensación de sentirse “mujer” siendo hombre o viceversa, como se manifiesta hoy en cualquier espacio de comunicación, o de tener esas inclinaciones, o de sentir deseo por una persona del mismo sexo, ésta persona no luchó por buscar un camino que lo lleve a vivir una vida acorde con su naturaleza, en lugar de luchar para ser aceptado según sus sensaciones.

También uno escucha relatos como que “desde muy chiquito él sintió de esa forma”, bueno, si el tema es hormonal era completamente tratable, entonces la responsabilidad sería de los padres que ante la falta de aceptación de un inconveniente con su hijo decidió por vergüenza no hacer nada.

Si un hombre (o mujer) que hoy escuchas en los medios hablar con voz de mujer (o de hombre) y con un cuerpo de mujer (o viceversa) es evidente que, aparte de posibles operaciones realizadas para tener un cuerpo acorde a su deseo hay un tratamiento hormonal que los ayuda a sentir, vivir, y actuar como lo que deciden ser, entonces…
Es una decisión personal de dar rienda suelta a sus concupiscencias… quizá ni lo saben…

La realidad es que la sociedad decide dar espacio para este tipo de prácticas en lugar de ejecutar algún tipo de política para la aceptación de esto y una solución acorde a su naturaleza.

Uno escucha en los medios a parejas homosexuales que viven felices, y matrimonios igualitarios que adoptan diciendo que lo que sus hijos adoptivos necesitan es amor, y que están mejor que en un internado o sin hogar, pero parecen futurólogos porque el resultado de esto se verá cuando esos chicos adoptados lleguen a su madurez.

Yo no juzgo, no soy quien, pero es mi opinión sobre esta temática. Se toma, se deja y a otra cosa. Tampoco decir lo que se piensa o entiende por algo es discriminar, en lo absoluto. Solo trato de entender que es libertad y que es libertinaje, ya sea social, legal, jurídico, político, existencial, espiritual, etc.

Tengo la sensación de que para una persona que siente de esa forma le es más fácil luchar por acomodar el entorno en el que vive para estar más tranquilo que definitivamente pensar en hacer algo para lograr ser lo que realmente se es por naturaleza: hombre o mujer. Independientemente de que también haya una decisión de esa persona de seguir con esas prácticas.

Conozco muchos testimonios de personas que viviendo una vida de este tipo y, habiéndose convertido al Señor dejaron esas prácticas en arrepentimiento y hoy son lo que realmente son: hombres o mujeres. Evidentemente si hay gente que vuelve de esas situaciones, por tal motivo hay algo que efectivamente debe ser de orden espiritual.

Yo personalmente estoy convencido que el tema es espiritual, no hay vueltas. Las prácticas sexuales indebidas son productos del libertinaje que vive uno y de no ajustarse a las verdades de Dios al respecto. Lo qu eindujo a lo que es uno pasó.

La ausencia de una vida espiritual, sin Dios te aleja de lo que esta correcto, según su Palabra.

Pero de ninguna forma puedo juzgar a una persona por esas prácticas porque sinceramente no se si en algún momento de su vida Dios lo llamara a arrepentimiento y deje de practicarlas.

Despues de todo, lo que se expuso no lo dice uno, esta escrito en la Biblia, la Palabra de Dios.

Que el Dios que me rescato haga lo mismo con vos !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

{
}
{
}

Deja tu comentario Igualdad de genero - homosexualidad

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre